Mondariz, uno de los balneario centenarios que adaptan el termalismo al siglo XXI, en 2012 fue reconocido como Mejor Spa de España por la revista internacional Conde Nast Traveler.


Balneario activo desde 1873

Hablar de Galicia es hablar de la Tierra del Agua: mar, ríos y aguas mineromedicinales que convierten el noroeste español en todo un destino de salud y bienestar que tiene en el termalismo una tradición centenaria que nos hace únicos. Mondariz, balneario que nace a mediados de los siglos XIX y principios del XX, es el referente europeo del Salutem per Aqua, a partir de las propiedades de sus manantiales. El termalismo tradicional de los “aguïstas” de la Belle Époque que trajo a Galicia a personajes como Isaac Peral, John Rockefeller II, Isabel de Borbón, el arzobispo de Westminster, Miguel Primo de Rivera o el sultán Muley Haffid y el infante Augusto de Braganza a cuidar su salud ha dado paso a toda una industria turística gallega que ofrece buscar la fuente de la eterna juventud.

En 1873, sus aguas fueron declaradas de Utilidad Pública por el Gobierno español, reconociendo sus propiedades medicinales a partir de descubrimientos casi anecdóticos. Las fuentes de Troncoso, Gándara y Sabuxans, en Mondariz que se atribuyen al sacerdote Domingo Laxe y los galenos Hermanos Peinado, es uno de los secreto mejor guardados de Galicia, tierras que ya celtas y romanos conocían. Agua que brota cada día de los manantiales de tres templos de la medicina natural y que se convierte en magia, lejos de modas y campañas de marketing.

Embotelladora de la Fuente de Gándara 1917

Mondariz, una villa termal que continúa hoy en activo gracias a la recuperación de su actividad y de sus edificios por parte de un grupo de empresarios liderados por el coruñés Javier Solano Rodríguez-Losada, labor reconocida por los premios Mejor Balneario de España 2005 y 2006, Mejor Alojamiento de Galicia 2007 y Conde Nast Traveler que lo destaca como Mejor Spa de España.

La primera casa de baños fue construida en 1880 y a partir de ahí el Gran Hotel que, en 1900, rivalizó con los grandes balnearios de Baden-Baden, en Alemania, y Bath, en Londres. El nivel de los termalistas que acudían cada verano a Mondariz, llegó a convertir el Gran Hotel en un centro social, político y cultural del que dieron cuenta Emilia Pardo Bazán, José Echagaray o Galdós en sus escritos. Fiestas amenizadas por el cuarteto Bacarat, llegado cada año expresamente de París; reuniones politícas entre las que destaca la celebrada, en agosto de 1929, por el jefe del Gobierno español, Miguel Primo de Rivera, y el primer ministro de Portugal, Arthur Ivens Feraz a los que se unió posteriormente el jovencísimo John Rockefeller III, heredero de la mayor fortuna de los Estados Unidos.

Una época de esplendor que ha dado paso a un centro moderno con un balneario a la carta, un circuito termal basado en la tradición Celta y el Palacio del Agua, un spa de 3.000 metros cuadrados de piscina interactiva, así como hostelería, termal, golf y cosmética natural que acaban de lanzar al mercado con la marca Mondariz.